Las rachas son uno de los aspectos más “místicos” del juego. Todos hemos oído sobre ellas, o vivido en primera persona una racha increíble, para bien o para mal. Acertar dos directas seguidas en la ruleta, o clavarla seis o siete veces seguidas en apuestas exteriores. ¡Salir de las tragaperras con mucha pasta en pocas tiradas! 

Ése es el lado bonito, la buena racha. Luego tienes la racha de mala suerte: fallar muchas veces seguidas, no acertarla nunca, ver cómo corren los minutos y se te desintegran las fichas porque sencillamente no-hay-manera. 

Pero ¿cómo funcionan exactamente? ¿Existe alguna forma de preverlas? ¿Cómo salir de una racha de mala suerte?

¡Adentrémonos en las matemáticas del azar para encontrar la respuesta! 

El azar y la buena o mala racha

Vayamos directos y al grano, con la respuesta corta:  

  • SÍ, una buena o mala racha depende sólo de la suerte. 
  • NO, no hay nada que puedas hacer para que cambie la racha de mala suerte. . 

Lo primero que debes comprender es que en el juego de azar todo es cuestión de probabilidades. Y que, a partir de estas probabilidades todo es posible matemáticamente. 

Lo vamos a ver clarísimo con un ejemplo. 

Apostando a exteriores en la ruleta: en busca de una buena racha

Esta noche es tu noche, lo sientes en el aire, ¡además llevas tu amuleto de la suerte! ¡Seguro que tienes una buena racha! 

Ok, entras en Casino PlayUZU (je, claro), entras en una de nuestras ruletas europeas, y decides apostar a exteriores, rojo-negro

Como sólo tienes dos opciones (rojo o negro), tienes un 50% de posibilidades de acertar. En realidad, algo menos, porque al existir la casilla del 0 verde, rojo y negro tienen un 48,65% de posibilidades de salir. Pero dejemos esto ahora, centrémonos sólo en el rojo/negro e imaginemos un 50%. 

  • Lo normal es que la cosa vaya variando, y negro y rojo se vayan alternando. 
  • Una distribución perfecta combinaría rojo-negro-rojo-negro-rojo-negro-rojo-negro… 
  • Pero esa es una distribución ideal, imaginaria. En realidad, las cosas suelen salir más bien así: rojo-negro-rojo-rojo-negro-rojo-negro-negro-negro… es decir, tiende a repartirse de forma equilibrada en la visión general, pero la forma de llegar a ese equilibrio es imperfecta, aleatoria. 
  • Dicho de otra forma: si jugamos 10000 partidas, tendremos de forma bastante aproximada unas 5000 rojas y unas 5000 negras. Quizá unas 4900 de una y unas 5100 de la otra, no sé, no será clavado, pero la cosa estará ahí ahí. 
  • Cuanto más se acerca el número de partidas a infinito, más se parece el resultado real al resultado estadístico, ese 50% (sin contar el 0 verde). 
  • Cuantas menos partidas se han jugado, más se perciben las irregularidades para una posible racha de mala suerte. Si en vez de 10000 partidas juegas 1000, a lo mejor esa noche han salido unas 650 rojas y unas 350 negras, que ya no se acerca demasiado al 50%. 

¿Qué quiere decir esto? Que puedes vivir una buena racha o una mala racha y eso no debe extrañarte. Son cosas que ocurren. 

Por ejemplo, pueden salir negras 6 o 7 veces seguidas, o más. No es habitual, no es estadísticamente probable, pero puede ocurrir. Porque el azar no tiene memoria. La ruleta no recuerda si el número que ha salido antes es rojo o negro, no busca equilibrar. En cada giro tienes exactamente las mismas probabilidades de que salga rojo o negro que en el giro anterior. 

Si quieres profundizar sobre esto, te recomendamos que te pases por nuestra UZUniversidad, y te leas el capítulo Las matemáticas detrás de la ruleta de la Guía PlayUZU de Ruleta. 

Aquí, en esta entrada de blog, ya hemos explicado lo suficiente para entender lo que te vamos a contar ahora. 

Apostar con buena o mala racha

Dirás: “pues si todo depende del azar, también se puede apostar al azar”. 

¡No! Error. Es al revés: como todo depende del azar, o único que puedes controlar tú es tu forma de apostar, ¡así que ahí está la clave para el posible control de una racha de mala suerte! 

Por ejemplo, eligiendo estrategias de apuesta en la ruleta, ya que pusimos el ejemplo con este juego. 

Mira la Martingala. Es una estrategia horrible, por no decir directamente que es un timo que siempre acaba mal para el jugador. 

  • La Martingala consiste en apostar a exteriores (rojo y negro) y doblar la apuesta cada vez que pierdes
  • La teoría es que, al doblar tras perder, cuando se consiga al fin la victoria (que ha de llegar antes o después), recuperarás lo perdido

Y en sí ese razonamiento es impecable… salvo porque no tiene en cuenta la posibilidad muy real de una mala racha. 

Al tener que doblar una y otra vez al perder, eso significa que una mala racha puede obligarte a apostar más dinero del que tienes, llevándote a la bancarrota sin posibilidad de recuperación. Creednos, esto escala muy rápido, empiezas apostando 1 € y a la que te comes una racha de mala suerte de esas tan habituales, te encuentras apostando más de 100 € al siguiente giro. 

El conocimiento de estas buenas y malas rachas, y de la probabilidad, la certeza de que ocurren te lleva por derroteros de apuesta más seguros. 

La Martingala Inversa, por ejemplo, funciona mucho mejor porque funciona al revés que la Martingala. 

  • Apuestas a exteriores iguales, pero solo subes la apuesta cuando ganas, cuando pierdes lo que haces es bajarla
  • Si durante la partida no hay rachas buenas ni malas especialmente largas, te da igual, ya que el importe de tu apuesta ni subirá ni bajará demasiado. 
  • Si tienes una buena rachaganarás más dinero con ella. 
  • Si tienes una mala racha, las pérdidas quedan reducidas

¿Ves como la elección de la estrategia de apuesta ofrecer resultados muy distintos para las mismas rachas? 

El fin de la buena racha

El conocimiento del azar detrás de la racha lleva a otra conclusión, uno de los mejores consejos de casino que nadie te puede dar: te enseña a parar a tiempo

Y es que, si los días malos tienen un Peligro Nº 1 (perseguir las pérdidas, algo que siempre acaba mal y es un riesgo de adicción), los días buenos tienen otro Peligro Nº 1 que es emocionarte demasiado con las buenas rachas. 

Hay veces que todo sale a pedir de boca, ¿verdad? Siguiendo con el ejemplo anterior, estás jugando a exteriores y llevas 6 aciertos seguidos, te has embolsado un total de, digamos 400 € inesperados, y estás tan en racha y tan loco que BUAH, vas a soltar 200 o más en una nueva apuesta, estirando un poco más la racha. ¡A ver si llegas a casa con el doble! 

Entonces pifias y te quedas ahí mocho, porque has desperdiciado una ganancia que ya había sido una potra conseguir. 

Las buenas rachas no duran eternamente. Si has jugado al límite y has ganado y tienes en las manos un buen premio real… vete. ¡Mejor ese buen premio real que un premio-aún-mejor imaginario! 

Recuérdalo siempre: en los juegos de azar, el único azar que puedes permitirte es el del juego. ¡En tu apuesta necesitas tener un control total de tus fondos y tu forma de apostar! 

Haznos caso, y así aprovecharás mejor tú próxima buena racha, y también cabalgarás mejor la próxima mala. 

Sara es la experta creadora de contenidos de PlayUZU. Periodista, andaluza, curiosa y transparente... ¡Tal y como le gusta a UZU!

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