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El fin último de apostar es, obviamente, ganar dinero. Por eso, a lo largo de los años, los jugadores han inventado y desarrollado estrategias y sistemas para incrementar sus posibilidades de ganar en sus juegos preferidos.

La “gestión del dinero” son las estrategias y sistemas pensados para administrar adecuadamente el bankroll, es decir, el total de dinero destinado a apostar.

  • Para algunos jugadores, esto simplemente significa crear sus propios objetivos de ganancia y límites de pérdidas, y ceñirse a ellos durante toda la sesión de juego.
  • Para otros, en cambio, la gestión del dinero implica utilizar diferentes métodos o sistemas que les permitan ganar más de lo que pierden, o incluso hacer saltar la banca.

Los sistemas de gestión del dinero más populares

Existen diversos sistemas de gestión del bankroll que los jugadores utilizan en sus estrategias de juego. Nosotros aquí vamos a explicarte dos, pero, antes, hay una idea central que debes tener muy clara:

]¡NINGÚN SISTEMA ES INFALIBLE!]

Da igual si la estrategia que usas la has desarrollado tú, o si la has aprendido de algún jugador profesional. No importa. Ningún sistema garantiza una victoria. Si así fuera, ya habrían saltado todos los casinos del mundo.

Recuerda siempre que, incluso cuando una apuesta tiene mejores probabilidades, puedes perder igual. Cada vez que pones un dinero sobre “la mesa”, puedes perderlo. Y quien te diga lo contrario… te está enredando.

Dicho esto, lo primero a considerar es si vas a apostar con una estrategia de bankroll fijo o variable.

Diferencias entre el Bankroll Fijo y el Bankroll Variable

Muchos jugadores, especialmente los ocasionales, no acostumbran a calcular la apuesta. Simplemente juegan pequeñas cantidades y van haciendo.

Los jugadores más curtidos, sin embargo, calculan el importe de sus apuestas a partir de su bankroll, o sea, del dinero total que destinarán a apostar. Si tu bankroll es de, digamos, 500 €, tu apuesta base será un % determinado de ese total. Un 2% sería una apuesta base de 10€. Un 1%, una apuesta base de 5 €.

Pero esto hay dos formas de enfocarlo:

BANKROLL FIJO: Tu apuesta siempre refiere al porcentaje de esos 500 € iniciales, tanto si estás ganando dinero como si lo estás perdiendo.

BANKROLL VARIABLE: Tu apuesta refiere al porcentaje sobre el bankroll actualizado. 550 €, 600 €, 430 €….

Con un sistema de bankroll fijo los riesgos son mayores, porque cuando pierdes sigues apostando a cantidades grandes en proporción a lo que te queda, y es fácil llegar a la bancarrota. Por otro lado, no capitalizas especialmente las ganancias.

Un sistema de bankroll variable, en cambio, es más adecuado para la gestión del riesgo, ya que te hace apostar cantidades menores cuando estás en malas rachas y pierdes dinero. Y, al revés, puedes ganar más cuando estás ganando.

Entendido este punto y decidido el sistema para calcular tu apuesta base, veamos los que seguramente son los dos sistemas de apuesta y gestión del dinero más extendidos… y sus pros y contras.

La Martingala

La Martingala es uno de los sistemas de gestión del dinero con apuesta progresiva más antiguos y conocidos el mundo. Pero, ¿funciona bien? La respuesta está en la sabiduría popular: en España, cuando decimos que algo es “una martingala”, significa que viene a ser algo que te va a llevar a la ruina.

Pero, entonces, ¿por qué se sigue usando tanto? Pues por dos motivos:

  1. Es fácil de entender e implementar.
  2. Es intuitivamente correcto.

La Martingala consiste, en esencia, en que cuando pierdes una apuesta, en la siguiente debes apostar el doble. Si vuelves a perder doblas de nuevo. Y así hasta que ganes, momento en que en teoría recuperas lo que has perdido debido al mayor tamaño de la apuesta ganadora. Entonces, vuelves a tu apuesta inicial y vuelta a empezar.

¿A que suena bien? El único problema es que este sistema sólo funciona bien cuando tienes dinero infinito. Y, por norma, ningún jugador tiene dinero infinito. Así que, a base de doblar la apuesta constantemente, es muy fácil que el jugador entre en bancarrota: llega un momento en que ya no puede doblar, y lo perdido, perdido se queda.

“Hombre, muy mala racha hay que tener para perderlo todo. Si haces apuestas fáciles, como a rojos o negros, antes o después lo recuperarás”.

NO. Este es un error muy común, basado en una confusión probabilística: la sensación de que, si has perdido cuatro o cinco apuestas seguidas, es más probable que la siguiente la ganes. Esto es falso. La realidad matemática es que en cada apuesta individual tienes la misma probabilidad de ganar o de perder.

Por eso la Martingala es tan peligrosa: a menudo empuja a los jugadores a realizar apuestas demasiado altas en malas rachas, provocando la bancarrota.

No hace falta decir lo malo que es este sistema para el juego responsable: al arruinar al jugador, le empuja a conseguir más dinero para seguir apostando e intentar recuperar pérdidas cada vez mayores.

¡En PlayUZU no recomendamos en absoluto utilizar la Martingala!

El Criterio de Kelly

Este sistema tiene muchos nombres: el Criterio de Kelly, Estrategia Kelly, Fórmula Kelly… quizá éste último sería uno de los nombres más precisos para definirlo, ya que consiste en eso: en una fórmula matemática, desarrollada en 1956 por el científico John Larry Kelly Jr.

Y, a diferencia de la Martingala, se trata de un sistema de apuesta proporcional, que en vez de aumentar la apuesta cuando pierdes, te hace aumentarla cuando ganas (y reducirla en las malas rachas para controlar los daños).

La dificultad del sistema Kelly radica en su propia fórmula. Al desnudo, sin ningún ajuste, la fórmula es ésta:

K = [(Probabilidad x Cuota) - 1] / (Cuota - 1)

En términos de estadística, la probabilidad es la posibilidad de éxito estimada para la tirada/ronda/giro. La cuota es lo inverso: la probabilidad de no tener éxito.

Esta fórmula puede dar bases de apuesta demasiado elevadas, por lo que se han diseñado variaciones y ajustes para sistemas más conservadores y seguros para tu bankroll. Pero, el problema, ya lo estás viendo: has de saber calcular las probabilidades.

Y eso no es nada fácil.

Utilizar un sistema Kelly con cierta seguridad está al alcance tan solo de aquellos jugadores que apuestan con ayuda de un software de cálculo de posibilidades. Que no son muchos.

Para la mayoría, que juega sin software, el sistema Kelly es peligroso porque el cálculo de las probabilidades se hace a ojo. A menos que seas un jugador experimentadísimo y con gran historial de ganancias, en cuyo caso la intuición puede ayudarte, lo normal es equivocarse en la estimación y gestionar mal el bankroll.

La mejor estrategia es limitar y mantener el control de tu dinero

La realidad de la estadística en los juegos de azar demuestra una cruda realidad: al final, incluso con la mejor de las estrategias, si sigues jugando y jugando sin cambiar nunca el sistema de juego, acabarás perdiendo más dinero del que ganes.

Por eso es tan importante crear límites tanto de ganancias como de pérdidas, y seguirlos a rajatabla independientemente de tus estrategias de juego.

Debes adquirir dos hábitos:

  1. Corta las pérdidas: si estás perdiendo mucho y muy seguido, continuar no va a arreglarlo.
  2. Consolida las ganancias: si te está yendo muy bien, seguir jugando más y más hará que se desvanezca lo que ganaste.

En resumen, la mejor gestión del dinero posible es no pasarte de los límites y saber cuándo dejarlo (pérdidas o ganancias sensibles).

Por otro lado, nunca olvides que:

  • Sólo debes apostar con dinero destinado a ocio y entretenimiento.
  • Nunca debes jugar con dinero destinado a cosas esenciales, como el alquiler, la hipoteca, las facturas, el colegio…
  • Jamás apuestes más de lo que puedes permitirte perder.
  • Olvídate de la magia, utiliza el sentido común y cíñete a tu presupuesto.
  • La ventaja del casino es constante, si no existiera no existirían los casinos. Y ningún sistema de apuesta puede cambiar esa realidad.